Buenos Aires, 10 Mayo 2005.-
Anoche tuve una pesadilla. Soñé que se liberaba a un secuestrador, porque se descubría que el damnificado, no había concurrido a una Escribanía, o al Correo, o al Estudio Jurídico, y No había efectuado, en consecuencia, oportuna Reserva Expresa de su derecho a la Vida, a la Integridad, a la Seguridad, a la Propiedad, en ocasión en que se hallaba, igual que el ahorrista, Privado de su Libertad.
Cualquier semejanza con la Convalidación del “Hurto Institucionalizado” de bienes muebles nominados, que se saben ajenos (de los ahorristas), a consecuencia de las normas de emergencia, durante el fenómeno llamado “CORRALITO” es “Pura Coincidencia”. Alejandra Belmartino